INTRODUCCION
Muchas son las preguntas y dudas que surgen al mencionar el tema de la fundación de la Iglesia, por eso es tan importante documentarse sobre los posibles momentos de su fundación para luego comparar y así definir cual podría ser el momento exacto del origen de la comunidad cristiana. La Iglesia es la comunidad convocada por Jesucristo para vivir una misma fe y un solo bautismo. Así que desde esa afirmación podemos deducir que al reunir y llamar a sus discípulos Jesús estaba eligiendo y preparando su Iglesia. Base de esta comunidad, que es la Iglesia, es el Espíritu Santo quien mueve, edifica y fortalece a la Iglesia en todos sus pasos, él constituye realmente el movimiento iniciado por Jesús.
Claro que investigar el origen de la Iglesia eso nos llevaría a hacer un recorrido por la vida del Fundador de la Iglesia, es decir del propio Dios, de su Hijo venido al mundo para la salvación de muchos, incluso nos remontaría al tiempo de la alianza con Abraham, a las diversas manifestaciones de Dios a través de sus profetas, pues por medio de ellos Dios ha venido formando a su Pueblo; también nos llevara a ver aquellos que fueron piezas claves en la primitiva comunidad cristiana.
Eso es lo que se pretenderá en las páginas que siguen.
ORIGEN Y FUNDACION DE LA IGLESIA
1. ¿Qué es Iglesia?
A menudo cuando se habla de Iglesia se piensa que solo se hace referencia a la jerarquía eclesiástica o a una construcción (templo) a donde acuden los cristianos para realizar su culto. Si lo que pretendemos es averiguar cual es el origen de la Iglesia, debemos iniciar por conocer que es Iglesia. Al conformarnos con las dos definiciones anteriores nuestros descubrimientos al respecto serán poco integrales.
En un rápido vistazo al Pequeño Larousse Ilustrado encontramos las siguientes definiciones Iglesia:
a) “Templo destinado para la celebración del culto religioso”.
b) “Conjunto de los ministros y fieles de un territorio”.
Pero eso aun no nos dice mucho sobre lo que en realidad es Iglesia.
La asamblea del pueblo de Dios (concepción antigua de iglesia) se congregaba originalmente para elegir a sus representantes y aprobar las leyes, esto nos refiere el Antiguo Testamento; la comunidad cristiana o el Nuevo Pueblo de Dios (iglesia en el Nuevo Testamento) es convocada por la fe en Jesucristo y tiene por tarea fundamental (misión) continuar la obra de Jesús en la historia prolongando su presencia en ella hasta el fin de los tiempos.
A partir de la concepción referida podemos concluir que Iglesia no hace alusión únicamente a una estructura jerárquica o a un templo, sino también a una comunidad de hombres y mujeres que siguen a Jesús y su doctrina. Siendo Jesús, su doctrina y forma de vida el centro de la Iglesia, sabemos que si lo descubrimos a el y lo acompañamos a lo largo de su vida descubriremos el origen de la Iglesia, si es el quien la constituye, estando con el estaremos seguros de en que momento la fundo.
Etimológicamente el termino Iglesia viene de la palabra griega ekklesia que significa la asamblea del pueblo y al parece3r tiene similitud también al griego ekkalein o llamar fuera, convocación. Pero en el lenguaje cristiano la palabra Iglesia la utilizamos para designar no solo la asamblea litúrgica, sino también la comunidad local o toda la comunidad universal de creyentes (significados que son inseparables).
Según el Catecismo de la Iglesia Católica (CIC): “La Iglesia es la finalidad de todas las cosas” (No 750). Toda la historia tiene un sentido, toda la historia tiene sentido, el hombre creado a imagen y semejanza de Dios esta llamado a participar desde su humanidad en la vida divina en este mundo. La existencia del Mal (ausencia de Bien) es en si un elemento que en sentido teologal existe para ser desplazado de la vida humana logrando así el contacto consciente y verdadero con el que es principio y fin de todo. Respecto a esto Clemente de Alejandría dice:
“Así como la Voluntad de Dios es un acto y se llama mundo, así su Intención es la salvación y se llama Iglesia”. (CIC N o 760).
2. La llamada de Abraham, inicio de Reino de Dios
La vocación (del latín vocatio, llamar) de Abraham, el Padre de la fe, es el inicio del Pueblo de Dios. Abraham será el padre de miles quienes serán llamados Hijos de Dios, del Dios de Abraham. Este llamado es la primera manifestación de Dios por reunir a su pueblo, y también comprende la primera alianza de Dios con su pueblo. Dios le ofrece a Abraham las estrellas del cielo o como las arenas del mar). Eso para Abraham era todo en la vida, pues a pesar de ser ya un anciano no tenia un hijo heredero legitimo. Pero Israel, el pueblo predilecto de Dios, rompe el pacto establecido, es entonces cuando Dios se encarga de enseñarles y devolverlos al buen camino, a través de los profetas y de las frustraciones. Hace que su pueblo sienta el haber faltado a la alianza.
3. La Iglesia nace del mismo Dios
Las Sagradas Escrituras nos dicen que tanto amo Dios al mundo que le dio a su Hijo Único…con su venida se nos descubre a todos el propósito de nuestra existencia: ser verdaderos hijos de Dios (no solo sus sirvientes, esclavos o solo hijos adoptivos). Para que esta voluntad divina se cumpliera Dios Padre envía a su Hijo quien trae consigo el Reino de los Cielos, revelando a si su naturaleza de Dios, efectúa la Redención y siembra la semilla para que germine y produzca fruto.
4. La Iglesia instituida por Cristo Jesús
Corresponde al Hijo realizar el plan de Salvación de su Padre, en la plenitud de los tiempos; ese es el motivo de su misión (LG 3, AG 3). “el Señor Jesús comenzó su Iglesia con el anuncio de la Buena Nueva, es decir de la llegada del Reino de Dios prometido desde hacia siglos en la Sagradas Escrituras” (LG 5) para cumplir la voluntad del Padre, Cristo inauguro el Reino de los Cielos en la tierra. La Iglesia es el Reino de Cristo “presente ya en misterio”. (LG 3).
“Este Reino se manifiesta a los hombres en las palabras, en las obras y en la presencia de Cristo” (LG 5). Acoger la palabra de Jesús es acoger el “Reino” (Ibíd.). El germen y el comienzo del Reino es el “pequeño rebaño” (Lc 12, 32) de los que Jesús ha venido a convocar en torno suyo y de los que el mismo es el Pastor (Mt 10, 16; 26, 31; Jn 10, 1-21). Constituyen la verdadera familia de Jesús (Mt 12, 46). A los que reunió así en torno suyo, les enseño no solo una nueva “manera de obrar”, sino también una oración propia (Mt 5-6).
El Señor Jesús dotó a su comunidad de una estructura que permanecerá hasta la plena consumación del Reino. Ante todo esta la elección de Pedro como su cabeza (Mc 3, 14-15); puesto que representan a las doce tribus de Israel (Mt 19, 28; Lc 12, 30) ellos son los cimientos de la nueva Jerusalén (Ap 21, 12-14). Los doce (Mc 6, 7) y otros discípulos (Lc 10, 1-2) participan en la misión de Cristo, en su poder y también en su suerte (Mt 10, 25; Jn 15, 20). Con todos estos actos Cristo prepara y edifica su Iglesia.
La Iglesia inicia con Cristo. Jesús pasa toda su vida haciendo el bien y construyendo el Reino de Dios y formando a su Iglesia futura en sus discípulos.
Algunos opinan que el nacimiento de la Iglesia es fundada cuando Jesús llama a los doce, para enseñarles y que estén con el, este es el momento en que Dios reúne a toda la diversidad de pueblos, representada en sus discípulos.
De igual manera otros aseguran que la Iglesia es sangre y agua que mana del costado abierto de Cristo crucificado (Jn 19, 34) preanunciado por el mismo Jesús: ´´ Sí yo fuera levantado de la tierra atraeré a todos a mi”. (Jn 12)
Y también se afirma que la Iglesia es fundada por el mismo Jesús en la ultima cena cuando instituye el sacramento del pan eucarístico a través del cual por su cuerpo y sangre nos hacemos uno con Cristo, así como él es uno con el Padre. Jesús es la manifestación de Dios que sale a nuestro encuentro, el mismo Dios hecho hombre, es él quien da comienzo al Reino.
Pero la Iglesia ha nacido principalmente del don total de Cristo por nuestra salvación anticipado en la institución de la Eucaristía y realizado en la cruz. “El agua y la sangre que brotan del costado abierto de Cristo crucificado son signo de ese comienzo y crecimiento” (LG 3). “Pues del costado de Cristo dormido en la cruz nació el sacramento admirable de toda la Iglesia” (SC 5).
San Ambrosio dice respecto a esto: “Del mismo modo que Eva fue formada del costado de Adán adormecido, así la Iglesia nació del corazón traspasado de Cristo muerto en la cruz”
5. La Iglesia manifestada por el Espíritu Santo
Cuando el Hijo termino la obra que el Padre le encargo realizar en la tierra, fue enviado el Espíritu Santo en el día de Pentecostés para que santificara continuamente a la Iglesia” (LG 4). Es entonces cuando “la Iglesia se manifestó públicamente ante la multitud; mediante la predicación” (AG 4). Como ella es convocatoria de salvación para todos los hombres, la Iglesia es por su misma naturaleza, misionera enviada por Cristo a todas la naciones para hacer de ella discípulos suyos (Cf. Mt 2, 19-20).
Para realizar su misión, el Espíritu Santo la construye y dirige con diversos dones jerárquicos y carismáticos. “La Iglesia enriquecida con los dones de su Fundador y guardando fielmente los mandamientos del amor, la humildad y la renuncia, recibe la misión de anunciar y establecer en todos os pueblos el Reino de Dios y de Cristo. Ella constituye el germen y el comienzo de este germen en la tierra” (LG 5).
6. Papel de Jesús en el origen de la Iglesia
Veamos un poco sobre el importantísimo papel de Jesús en el origen y fundación de su Iglesia.
Jesús al nacer en Belén en un pobre establo es envuelto en pañales y recostado en un pesebre (Lc 2,7), es decir, es acogido e incluido en la cultura del pueblo judío, en sus tradiciones, costumbres, ritos, hábitos, y forma de vida del pueblo en que nace. En otras palabras el Hijo de Dios se hace carne (Jn 1, 14), se encarna, se incultura.
Toda la enseñanza, la Buena Nueva que Jesús presenta, expone, vive y realiza esta basada en -o expuesta con las palabras de- su Pueblo, Jesús habla, viste, y actúa (en cierto grado) como su madre le ha enseñado (como su pueblo le ha enseñado a su madre) él es un Hijo del Pueblo. Sus parábolas (por mencionar algo de todo lo que enseño) están tomadas de las vidas de los pastores, de la agricultura, de la construcción, de la familia, del matrimonio, de la naturaleza, de la cosecha, y de todo lo tangible y en cierta medida factual, comprobable y visible…
También los símiles de la Iglesia esta basados en la experiencia del pueblo. La Iglesia es la viña del Señor (Mt 21, 33-43), la vid verdadera es Cristo y nosotros los sarmientos (Jn 15, 1-5), es una construcción el la que Jesús es la piedra angular (Mt 21, 42), la casa de Dios, la ciudad santa, la nueva Jerusalén, a veces también comparada a la esposa (Ap 21, 1-2).
Así es que cuando se hace referencia a la Iglesia, podemos valernos de muchas imágenes (la mayoría de ellas reveladas o hechas por el mismo Cristo). La Iglesia es el rebaño cuyo Pastor es Cristo. Aunque son muchos los pastores humanos que gobiernan a las ovejas, es el mismo Cristo quien sin cesar las guía, pastorea, alimenta, ama y cuida. El es el Buen Pastor y cabeza de los pastores, quien da su vida por sus ovejas (Jn 10, 11-15). También podemos considerar a la Iglesia como un campo o labranza de Dios, quien la plantó como viña selecta. En esta imagen nosotros pasamos a ser ramas de la vid que es Cristo.
7. La Iglesia y su fundación y origen como un proceso histórico
La constitución del Reino de los Cielos se ha realizado gradualmente a lo largo de las etapas de la historia humana especialmente en el pueblo de Israel. El Padre Ismael Antonio Vargas, sacerdote diocesano, decía en una de sus homilías:
“Dios ha tratado al hombre como a un niño. Ha revelado su plan de Vida, Amor y Salvación a la humanidad de una forma idéntica a la manera en que una madre enseña y da de comer a su hijo. Primero le da ha probar lo mas digerible y fácil de tragar, y con el paso del tiempo y según el desarrollo físico del hijo lo alimenta con comida cada vez mas consistente para así fortalecer sus músculos. No cabe duda que desde el primer día en que el hombre descubre la existencia de su Creador, este le ha habla y le guía. Así también en todo pueblo pero mas específicamente en el pueblo de Israel Dios se ha revelado y ha mostrado quien es y como vivir según su Voluntad”.
Así es que la fundación de la Iglesia según este sabio sacerdote estuvo en el pensamiento de Dios desde el primer día de la creación.
8. La primera comunidad cristiana
Pasemos de hablar del origen a hablar un poco sobre los primeros días de la nueva iglesia. El documento fidedigno que por excelencia nos narra estos hechos es precisamente el libro de los Hechos de los Apóstoles adjudicado a San Lucas, quien nos describe a la iglesia como un movimiento misionero impulsado por el Espíritu Santo, estructurado en pequeñas comunidades domesticas.
Son esas esencialmente las tres principales características de la primera Iglesia cristiana:
Es un movimiento animado por el Espíritu Santo.
Es un movimiento misionero destinado a llegar hasta los confines de la tierra.
Su estructura básica son las pequeñas comunidades domesticas.
Sobre la primera característica vemos que el tiempo después de la Resurrección de Jesús es el tiempo privilegiado del Espíritu Santo (el Paráclito del que Jesús hablo). En el libro de San Lucas es el Espíritu Santo el motor de todo: él es el amor enviado del Padre y el Hijo como Consolador, y dador de dones. Él es quien reúne a los fieles creyentes en una casa particular, mas exactamente en el segundo piso de un alojamiento donde se encontraban: Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomas, Bartolomé y Mateo, Santiago de Alfeo, Simón el Zelota, y Judas de Santiago, con algunas mujeres, la madre de Jesús, y sus parientes, quienes permanecían íntimamente unidos en la oración (Cf. Hch 1, 13-14).
Según San Lucas estaban los Once, algunas mujeres y la familia de Jesús. Lucas pone en un lugar privilegiado a Maria (justo al centro de todo). Dice sencillamente que estaba ahí, pero pensemos por un instante: ¿Qué efecto podría tener la presencia de la madre de Jesús entre ellos (algunos que incluso después de la Resurrección de Cristo seguían dudando sobre la misión que Jesús les había encomendado)?
¡Con cuanta razón llamamos “Mamá” a Maria! Ella es la Madre de el Salvador, presente siempre en la comunidad reunida en el nombre de Jesús, en la primera comunidad cristiana, y así mismo presente en la Iglesia contemporánea que alaba y se reúne con el corazón levantado hacia el Crucificado, su hijo y su Señor.
Pensando un poco mas detenidamente: Maria presente en el nacimiento de Jesús (lógicamente), en su crecimiento en estatura, sabiduría y gracia; en los sermones de Jesús; en la Pasión y Muerte de Su Hijo; en sus apariciones a los discípulos y en su ascensión: también tiene que estar presente en la Iglesia que nace con la venida del Paráclito en Pentecostés, quien va a fortalecer su fe, y darles los dones que necesitaran en su misión.
En ese mismo texto Hch 1, 13-14 algunas características de la comunidad:
La unidad de la comunidad en la Oración
En su manera de pensar y
en su forma de actuar y vivir.
Esto inferido de la expresión que utiliza San Lucas “íntimamente unidos”. A eso es a lo que todas las comunidades cristianas deberían aspirar: vivir en la unidad por el Espíritu; y no como actualmente se vive entre algunos de los miembros de la comunidad local: conflictos continuos; ello por falta de unidad… creo que es un gran reto que enfrenta la Iglesia actual, el de volver a la forma de vida de la primera comunidad cristiana.
Otra de las expresiones que me conmueven de este texto (siempre en referencia a la nueva Iglesia naciente) es presencia de las mujeres, la Iglesia siempre ha contado con la comunidad femenina. En este texto debemos suponer la gran importancia de la presencia de mujeres en la comunidad. Esto a diferencia de la cultura que imperaba en ese tiempo contra las mujeres, esto es gracias a que Jesús no discriminaba nunca a las mujeres; es mas en Lucas 8, 1-3 se nos habla de la presencia de muchas mujeres que “atendían con sus bienes” a los Doce y a Jesús. Aunque de una forma poco explicita en el texto se vislumbra que el papel de la mujer-discípula-de-Jesús es fundamental el la primera comunidad.
El evento que continua a la primera comunidad según San Lucas es la elección de Matías como el doceavo discípulo y es fácil que nos preguntemos inmediatamente ¿porqué tenían que escoger a otro más? ¿Por qué no se conformaron con once? Nuevamente el contexto tiene una gran influencia en la comunidad, es decir el ambiente en que se vivieron los hechos. Muchas de las cosas que hacían estaban directamente derivadas de la cultura de los discípulos. El número Doce era algo muy importante y simbólico entre ellos: significaba la universalidad, un todo completo, la comunidad de los Doce era el símbolo de la diversidad de razas, pueblos y mujeres y hombres ha los que les seria anunciado el Evangelio. Lo que se realizo en este rito de elección fue que en un ambiente de oración, entre los candidatos elegidos por la misma comunidad, quienes debían cumplir los requisitos que Pedro había dado: que hubieran acompañado a Jesús durante su vida pública y que debían haber sido testigos de su resurrección; se escoge a uno, en este caso a Matías quien inmediatamente es incorporado a la Comunidad de los Doce.
El texto de los Hechos de los Apóstoles en el versículo 3 hasta el 5 del capitulo uno destaca dos cosas:
Que Jesús esta vivo corporalmente y
Que en este tiempo de cuarenta días les habla del Reino de Dios.
Jesús, como lo leemos en Lc 4, 1-2, antes de comenzar su ministerio es conducido por el Espíritu Santo al desierto y es tentado por el diablo durante cuarenta días; ahora también los apóstoles, antes de iniciar su testimonio, tienen este mismo tiempo de cuarenta días con Jesús vivo en medio de ellos. Este bien podría ser una cifra simbólica, para designar un tiempo largo de preparación, abstinencia, ayuno, oración, de discernimiento, de crisis y tentación, es decir un tiempo de oportunidad y peligro. Es precisamente eso lo que viene a significar que también la comunidad de los apóstoles vivió un tiempo de tentación y discernimiento antes de comenzar este tiempo nuevo de la misión.
9. Pentecostés
En el siguiente versículo, v. 4, Jesús les ordena esperar a que sean bautizados en el Espíritu Santo, es decir el día de Pentecostés.
El Bautismo en el Espíritu Santo esta al principio de la misión de los apóstoles, así como el bautismo de Jesús en el Jordán esta al comienzo del ministerio de Jesús. Ya Juan el Bautista anuncio este bautismo en el Espíritu Santo, que seria obra del mismo Jesús (Lc 3, 16). Pentecostés es el Bautismo en el Espíritu Santo, realizado por Jesús resucitado y exaltado, este bautismo es la inauguración del tiempo de misión de la Iglesia.
El Espíritu Santo es el que constituye realmente el movimiento iniciado por Jesús.
Sobre Pentecostés hay al parecer dos relatos uno en los versículos 1-4 muy primitivo y tradicional y otro más evolucionado y elaborado en los vv. 12-12.
El primero tiene un carácter carismático y apocalíptico: hay viento impetuoso; los presentes hablan en lenguas, lo que los haría parecer a los demás como borrachos.
El segundo relato es profético y misionero: no se trata esta vez solo de hablar en lenguas, sino de un don profético: los presentes hablan en idiomas que cada uno puede comprender según su lengua de origen, este si es un verdadero milagro: Dios que envía a sus hijos a anunciarles también les da dones para poder transmitir la Buena Nueva en cualquier parte del mundo en que se encuentren.
El milagro no esta solo en hablar y atraer a todos con aquel gran espectáculo, sino que reside mas en escuchar es decir, Dios nos habla en un lenguaje comprensible, en una lenguas que nosotros podemos entender. El milagro en Pentecostés que cada uno escucha el evangelio en su lengua nativa. Podría inferirse de esto que el evangelio debe llegar a cada pueblo según su idioma y aun mas a cada pueblo según su cultura. Por eso consideramos a Pentecostés como la fiesta cristiana de la inculturación del Evangelio. El proyecto de Dios recuperado en Pentecostés es una Humanidad plurilingüe y multicultural.
El don del Espíritu Santo se da a esta comunidad. Otro elemento que es muy llamativo es que cuando el Espíritu Santo irrumpe en la casa donde esta reunida la comunidad lo hace con cierta violencia. La “violencia” se hace necesaria porque el Espíritu Santo que transforma a la comunidad, los reorienta, les da nuevos caminos de vida, caminos que no siempre son fáciles de llevar.
Otro elemento relevante es la diversidad de la comunidad reunida. Lucas utiliza ese recurso para mostrar que la Iglesia de Dios tarde o temprano llegaría a todos los pueblos y culturas del mundo.
CONCLUSION
El Gran Movimiento de la Iglesia Católica esta origina en la “mente” de Dios, desde el primer día de la Creación y quizás mucho antes este ha sido su proyecto salvifico: la constitución de una Iglesia en la que todos los hombres y mujeres le puedan conocer cara a cara como realmente es él.
El destino y el futuro del hombre desde que nace es descubrir a un Dios latente en todo el mundo que cada día grita más fuerte en su corazón y lucha por ser descubierto.
No podría yo decir si la iglesia nace desde el mismo momento en que tres o mas personas reconocen a Dios y se disponen a rendirle culto y a conocerle mas; o si nace en el momento en que todos los fieles de la Iglesia se dan cuenta del Proyecto en que están involucrados y que sin querer habían estado ignorando. O si efectivamente la Iglesia Cuerpo Místico de Cristo nace del costado abierto del Crucificado; lo que sí es una realidad es que la Iglesia Esposa Predilecta de Dios, nacida del pensamiento del Padre, existe en el mundo para ayudar a los hombres y mujeres a encontrarse con el Dios de la historia que se ha revelado al enviarnos a su Único Hijo, para que todo el que crea en el tenga vida, y vida en plenitud.
Bibliografía
1. Catecismo de la Iglesia Católica, Imprenta Criterio, San Salvador, El Salvador, 2007.
2. Estrada Díaz, Juan A., Diez Palabras Clave Sobre Iglesia, Editorial Verbo Divino, Navarra, España, 2003.
3. Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, Imprenta Criterio, San Salvador, El Salvador, 2007.
4. Richard, Pablo, El movimiento de Jesús antes de la Iglesia, primera Edición, Colección Lectura Popular de la Biblia, San José, Costa Rica, 1998.
5. La Biblia de Nuestro Pueblo, Editorial Clarentina, XII Edición, Macau, China.
6. Pelayo y Gross, Ramón, Iglesia, Pequeño Larousse Ilustrado, Ediciones Larousse, México, 1985.
Muchas son las preguntas y dudas que surgen al mencionar el tema de la fundación de la Iglesia, por eso es tan importante documentarse sobre los posibles momentos de su fundación para luego comparar y así definir cual podría ser el momento exacto del origen de la comunidad cristiana. La Iglesia es la comunidad convocada por Jesucristo para vivir una misma fe y un solo bautismo. Así que desde esa afirmación podemos deducir que al reunir y llamar a sus discípulos Jesús estaba eligiendo y preparando su Iglesia. Base de esta comunidad, que es la Iglesia, es el Espíritu Santo quien mueve, edifica y fortalece a la Iglesia en todos sus pasos, él constituye realmente el movimiento iniciado por Jesús.
Claro que investigar el origen de la Iglesia eso nos llevaría a hacer un recorrido por la vida del Fundador de la Iglesia, es decir del propio Dios, de su Hijo venido al mundo para la salvación de muchos, incluso nos remontaría al tiempo de la alianza con Abraham, a las diversas manifestaciones de Dios a través de sus profetas, pues por medio de ellos Dios ha venido formando a su Pueblo; también nos llevara a ver aquellos que fueron piezas claves en la primitiva comunidad cristiana.
Eso es lo que se pretenderá en las páginas que siguen.
ORIGEN Y FUNDACION DE LA IGLESIA
1. ¿Qué es Iglesia?
A menudo cuando se habla de Iglesia se piensa que solo se hace referencia a la jerarquía eclesiástica o a una construcción (templo) a donde acuden los cristianos para realizar su culto. Si lo que pretendemos es averiguar cual es el origen de la Iglesia, debemos iniciar por conocer que es Iglesia. Al conformarnos con las dos definiciones anteriores nuestros descubrimientos al respecto serán poco integrales.
En un rápido vistazo al Pequeño Larousse Ilustrado encontramos las siguientes definiciones Iglesia:
a) “Templo destinado para la celebración del culto religioso”.
b) “Conjunto de los ministros y fieles de un territorio”.
Pero eso aun no nos dice mucho sobre lo que en realidad es Iglesia.
La asamblea del pueblo de Dios (concepción antigua de iglesia) se congregaba originalmente para elegir a sus representantes y aprobar las leyes, esto nos refiere el Antiguo Testamento; la comunidad cristiana o el Nuevo Pueblo de Dios (iglesia en el Nuevo Testamento) es convocada por la fe en Jesucristo y tiene por tarea fundamental (misión) continuar la obra de Jesús en la historia prolongando su presencia en ella hasta el fin de los tiempos.
A partir de la concepción referida podemos concluir que Iglesia no hace alusión únicamente a una estructura jerárquica o a un templo, sino también a una comunidad de hombres y mujeres que siguen a Jesús y su doctrina. Siendo Jesús, su doctrina y forma de vida el centro de la Iglesia, sabemos que si lo descubrimos a el y lo acompañamos a lo largo de su vida descubriremos el origen de la Iglesia, si es el quien la constituye, estando con el estaremos seguros de en que momento la fundo.
Etimológicamente el termino Iglesia viene de la palabra griega ekklesia que significa la asamblea del pueblo y al parece3r tiene similitud también al griego ekkalein o llamar fuera, convocación. Pero en el lenguaje cristiano la palabra Iglesia la utilizamos para designar no solo la asamblea litúrgica, sino también la comunidad local o toda la comunidad universal de creyentes (significados que son inseparables).
Según el Catecismo de la Iglesia Católica (CIC): “La Iglesia es la finalidad de todas las cosas” (No 750). Toda la historia tiene un sentido, toda la historia tiene sentido, el hombre creado a imagen y semejanza de Dios esta llamado a participar desde su humanidad en la vida divina en este mundo. La existencia del Mal (ausencia de Bien) es en si un elemento que en sentido teologal existe para ser desplazado de la vida humana logrando así el contacto consciente y verdadero con el que es principio y fin de todo. Respecto a esto Clemente de Alejandría dice:
“Así como la Voluntad de Dios es un acto y se llama mundo, así su Intención es la salvación y se llama Iglesia”. (CIC N o 760).
2. La llamada de Abraham, inicio de Reino de Dios
La vocación (del latín vocatio, llamar) de Abraham, el Padre de la fe, es el inicio del Pueblo de Dios. Abraham será el padre de miles quienes serán llamados Hijos de Dios, del Dios de Abraham. Este llamado es la primera manifestación de Dios por reunir a su pueblo, y también comprende la primera alianza de Dios con su pueblo. Dios le ofrece a Abraham las estrellas del cielo o como las arenas del mar). Eso para Abraham era todo en la vida, pues a pesar de ser ya un anciano no tenia un hijo heredero legitimo. Pero Israel, el pueblo predilecto de Dios, rompe el pacto establecido, es entonces cuando Dios se encarga de enseñarles y devolverlos al buen camino, a través de los profetas y de las frustraciones. Hace que su pueblo sienta el haber faltado a la alianza.
3. La Iglesia nace del mismo Dios
Las Sagradas Escrituras nos dicen que tanto amo Dios al mundo que le dio a su Hijo Único…con su venida se nos descubre a todos el propósito de nuestra existencia: ser verdaderos hijos de Dios (no solo sus sirvientes, esclavos o solo hijos adoptivos). Para que esta voluntad divina se cumpliera Dios Padre envía a su Hijo quien trae consigo el Reino de los Cielos, revelando a si su naturaleza de Dios, efectúa la Redención y siembra la semilla para que germine y produzca fruto.
4. La Iglesia instituida por Cristo Jesús
Corresponde al Hijo realizar el plan de Salvación de su Padre, en la plenitud de los tiempos; ese es el motivo de su misión (LG 3, AG 3). “el Señor Jesús comenzó su Iglesia con el anuncio de la Buena Nueva, es decir de la llegada del Reino de Dios prometido desde hacia siglos en la Sagradas Escrituras” (LG 5) para cumplir la voluntad del Padre, Cristo inauguro el Reino de los Cielos en la tierra. La Iglesia es el Reino de Cristo “presente ya en misterio”. (LG 3).
“Este Reino se manifiesta a los hombres en las palabras, en las obras y en la presencia de Cristo” (LG 5). Acoger la palabra de Jesús es acoger el “Reino” (Ibíd.). El germen y el comienzo del Reino es el “pequeño rebaño” (Lc 12, 32) de los que Jesús ha venido a convocar en torno suyo y de los que el mismo es el Pastor (Mt 10, 16; 26, 31; Jn 10, 1-21). Constituyen la verdadera familia de Jesús (Mt 12, 46). A los que reunió así en torno suyo, les enseño no solo una nueva “manera de obrar”, sino también una oración propia (Mt 5-6).
El Señor Jesús dotó a su comunidad de una estructura que permanecerá hasta la plena consumación del Reino. Ante todo esta la elección de Pedro como su cabeza (Mc 3, 14-15); puesto que representan a las doce tribus de Israel (Mt 19, 28; Lc 12, 30) ellos son los cimientos de la nueva Jerusalén (Ap 21, 12-14). Los doce (Mc 6, 7) y otros discípulos (Lc 10, 1-2) participan en la misión de Cristo, en su poder y también en su suerte (Mt 10, 25; Jn 15, 20). Con todos estos actos Cristo prepara y edifica su Iglesia.
La Iglesia inicia con Cristo. Jesús pasa toda su vida haciendo el bien y construyendo el Reino de Dios y formando a su Iglesia futura en sus discípulos.
Algunos opinan que el nacimiento de la Iglesia es fundada cuando Jesús llama a los doce, para enseñarles y que estén con el, este es el momento en que Dios reúne a toda la diversidad de pueblos, representada en sus discípulos.
De igual manera otros aseguran que la Iglesia es sangre y agua que mana del costado abierto de Cristo crucificado (Jn 19, 34) preanunciado por el mismo Jesús: ´´ Sí yo fuera levantado de la tierra atraeré a todos a mi”. (Jn 12)
Y también se afirma que la Iglesia es fundada por el mismo Jesús en la ultima cena cuando instituye el sacramento del pan eucarístico a través del cual por su cuerpo y sangre nos hacemos uno con Cristo, así como él es uno con el Padre. Jesús es la manifestación de Dios que sale a nuestro encuentro, el mismo Dios hecho hombre, es él quien da comienzo al Reino.
Pero la Iglesia ha nacido principalmente del don total de Cristo por nuestra salvación anticipado en la institución de la Eucaristía y realizado en la cruz. “El agua y la sangre que brotan del costado abierto de Cristo crucificado son signo de ese comienzo y crecimiento” (LG 3). “Pues del costado de Cristo dormido en la cruz nació el sacramento admirable de toda la Iglesia” (SC 5).
San Ambrosio dice respecto a esto: “Del mismo modo que Eva fue formada del costado de Adán adormecido, así la Iglesia nació del corazón traspasado de Cristo muerto en la cruz”
5. La Iglesia manifestada por el Espíritu Santo
Cuando el Hijo termino la obra que el Padre le encargo realizar en la tierra, fue enviado el Espíritu Santo en el día de Pentecostés para que santificara continuamente a la Iglesia” (LG 4). Es entonces cuando “la Iglesia se manifestó públicamente ante la multitud; mediante la predicación” (AG 4). Como ella es convocatoria de salvación para todos los hombres, la Iglesia es por su misma naturaleza, misionera enviada por Cristo a todas la naciones para hacer de ella discípulos suyos (Cf. Mt 2, 19-20).
Para realizar su misión, el Espíritu Santo la construye y dirige con diversos dones jerárquicos y carismáticos. “La Iglesia enriquecida con los dones de su Fundador y guardando fielmente los mandamientos del amor, la humildad y la renuncia, recibe la misión de anunciar y establecer en todos os pueblos el Reino de Dios y de Cristo. Ella constituye el germen y el comienzo de este germen en la tierra” (LG 5).
6. Papel de Jesús en el origen de la Iglesia
Veamos un poco sobre el importantísimo papel de Jesús en el origen y fundación de su Iglesia.
Jesús al nacer en Belén en un pobre establo es envuelto en pañales y recostado en un pesebre (Lc 2,7), es decir, es acogido e incluido en la cultura del pueblo judío, en sus tradiciones, costumbres, ritos, hábitos, y forma de vida del pueblo en que nace. En otras palabras el Hijo de Dios se hace carne (Jn 1, 14), se encarna, se incultura.
Toda la enseñanza, la Buena Nueva que Jesús presenta, expone, vive y realiza esta basada en -o expuesta con las palabras de- su Pueblo, Jesús habla, viste, y actúa (en cierto grado) como su madre le ha enseñado (como su pueblo le ha enseñado a su madre) él es un Hijo del Pueblo. Sus parábolas (por mencionar algo de todo lo que enseño) están tomadas de las vidas de los pastores, de la agricultura, de la construcción, de la familia, del matrimonio, de la naturaleza, de la cosecha, y de todo lo tangible y en cierta medida factual, comprobable y visible…
También los símiles de la Iglesia esta basados en la experiencia del pueblo. La Iglesia es la viña del Señor (Mt 21, 33-43), la vid verdadera es Cristo y nosotros los sarmientos (Jn 15, 1-5), es una construcción el la que Jesús es la piedra angular (Mt 21, 42), la casa de Dios, la ciudad santa, la nueva Jerusalén, a veces también comparada a la esposa (Ap 21, 1-2).
Así es que cuando se hace referencia a la Iglesia, podemos valernos de muchas imágenes (la mayoría de ellas reveladas o hechas por el mismo Cristo). La Iglesia es el rebaño cuyo Pastor es Cristo. Aunque son muchos los pastores humanos que gobiernan a las ovejas, es el mismo Cristo quien sin cesar las guía, pastorea, alimenta, ama y cuida. El es el Buen Pastor y cabeza de los pastores, quien da su vida por sus ovejas (Jn 10, 11-15). También podemos considerar a la Iglesia como un campo o labranza de Dios, quien la plantó como viña selecta. En esta imagen nosotros pasamos a ser ramas de la vid que es Cristo.
7. La Iglesia y su fundación y origen como un proceso histórico
La constitución del Reino de los Cielos se ha realizado gradualmente a lo largo de las etapas de la historia humana especialmente en el pueblo de Israel. El Padre Ismael Antonio Vargas, sacerdote diocesano, decía en una de sus homilías:
“Dios ha tratado al hombre como a un niño. Ha revelado su plan de Vida, Amor y Salvación a la humanidad de una forma idéntica a la manera en que una madre enseña y da de comer a su hijo. Primero le da ha probar lo mas digerible y fácil de tragar, y con el paso del tiempo y según el desarrollo físico del hijo lo alimenta con comida cada vez mas consistente para así fortalecer sus músculos. No cabe duda que desde el primer día en que el hombre descubre la existencia de su Creador, este le ha habla y le guía. Así también en todo pueblo pero mas específicamente en el pueblo de Israel Dios se ha revelado y ha mostrado quien es y como vivir según su Voluntad”.
Así es que la fundación de la Iglesia según este sabio sacerdote estuvo en el pensamiento de Dios desde el primer día de la creación.
8. La primera comunidad cristiana
Pasemos de hablar del origen a hablar un poco sobre los primeros días de la nueva iglesia. El documento fidedigno que por excelencia nos narra estos hechos es precisamente el libro de los Hechos de los Apóstoles adjudicado a San Lucas, quien nos describe a la iglesia como un movimiento misionero impulsado por el Espíritu Santo, estructurado en pequeñas comunidades domesticas.
Son esas esencialmente las tres principales características de la primera Iglesia cristiana:
Es un movimiento animado por el Espíritu Santo.
Es un movimiento misionero destinado a llegar hasta los confines de la tierra.
Su estructura básica son las pequeñas comunidades domesticas.
Sobre la primera característica vemos que el tiempo después de la Resurrección de Jesús es el tiempo privilegiado del Espíritu Santo (el Paráclito del que Jesús hablo). En el libro de San Lucas es el Espíritu Santo el motor de todo: él es el amor enviado del Padre y el Hijo como Consolador, y dador de dones. Él es quien reúne a los fieles creyentes en una casa particular, mas exactamente en el segundo piso de un alojamiento donde se encontraban: Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomas, Bartolomé y Mateo, Santiago de Alfeo, Simón el Zelota, y Judas de Santiago, con algunas mujeres, la madre de Jesús, y sus parientes, quienes permanecían íntimamente unidos en la oración (Cf. Hch 1, 13-14).
Según San Lucas estaban los Once, algunas mujeres y la familia de Jesús. Lucas pone en un lugar privilegiado a Maria (justo al centro de todo). Dice sencillamente que estaba ahí, pero pensemos por un instante: ¿Qué efecto podría tener la presencia de la madre de Jesús entre ellos (algunos que incluso después de la Resurrección de Cristo seguían dudando sobre la misión que Jesús les había encomendado)?
¡Con cuanta razón llamamos “Mamá” a Maria! Ella es la Madre de el Salvador, presente siempre en la comunidad reunida en el nombre de Jesús, en la primera comunidad cristiana, y así mismo presente en la Iglesia contemporánea que alaba y se reúne con el corazón levantado hacia el Crucificado, su hijo y su Señor.
Pensando un poco mas detenidamente: Maria presente en el nacimiento de Jesús (lógicamente), en su crecimiento en estatura, sabiduría y gracia; en los sermones de Jesús; en la Pasión y Muerte de Su Hijo; en sus apariciones a los discípulos y en su ascensión: también tiene que estar presente en la Iglesia que nace con la venida del Paráclito en Pentecostés, quien va a fortalecer su fe, y darles los dones que necesitaran en su misión.
En ese mismo texto Hch 1, 13-14 algunas características de la comunidad:
La unidad de la comunidad en la Oración
En su manera de pensar y
en su forma de actuar y vivir.
Esto inferido de la expresión que utiliza San Lucas “íntimamente unidos”. A eso es a lo que todas las comunidades cristianas deberían aspirar: vivir en la unidad por el Espíritu; y no como actualmente se vive entre algunos de los miembros de la comunidad local: conflictos continuos; ello por falta de unidad… creo que es un gran reto que enfrenta la Iglesia actual, el de volver a la forma de vida de la primera comunidad cristiana.
Otra de las expresiones que me conmueven de este texto (siempre en referencia a la nueva Iglesia naciente) es presencia de las mujeres, la Iglesia siempre ha contado con la comunidad femenina. En este texto debemos suponer la gran importancia de la presencia de mujeres en la comunidad. Esto a diferencia de la cultura que imperaba en ese tiempo contra las mujeres, esto es gracias a que Jesús no discriminaba nunca a las mujeres; es mas en Lucas 8, 1-3 se nos habla de la presencia de muchas mujeres que “atendían con sus bienes” a los Doce y a Jesús. Aunque de una forma poco explicita en el texto se vislumbra que el papel de la mujer-discípula-de-Jesús es fundamental el la primera comunidad.
El evento que continua a la primera comunidad según San Lucas es la elección de Matías como el doceavo discípulo y es fácil que nos preguntemos inmediatamente ¿porqué tenían que escoger a otro más? ¿Por qué no se conformaron con once? Nuevamente el contexto tiene una gran influencia en la comunidad, es decir el ambiente en que se vivieron los hechos. Muchas de las cosas que hacían estaban directamente derivadas de la cultura de los discípulos. El número Doce era algo muy importante y simbólico entre ellos: significaba la universalidad, un todo completo, la comunidad de los Doce era el símbolo de la diversidad de razas, pueblos y mujeres y hombres ha los que les seria anunciado el Evangelio. Lo que se realizo en este rito de elección fue que en un ambiente de oración, entre los candidatos elegidos por la misma comunidad, quienes debían cumplir los requisitos que Pedro había dado: que hubieran acompañado a Jesús durante su vida pública y que debían haber sido testigos de su resurrección; se escoge a uno, en este caso a Matías quien inmediatamente es incorporado a la Comunidad de los Doce.
El texto de los Hechos de los Apóstoles en el versículo 3 hasta el 5 del capitulo uno destaca dos cosas:
Que Jesús esta vivo corporalmente y
Que en este tiempo de cuarenta días les habla del Reino de Dios.
Jesús, como lo leemos en Lc 4, 1-2, antes de comenzar su ministerio es conducido por el Espíritu Santo al desierto y es tentado por el diablo durante cuarenta días; ahora también los apóstoles, antes de iniciar su testimonio, tienen este mismo tiempo de cuarenta días con Jesús vivo en medio de ellos. Este bien podría ser una cifra simbólica, para designar un tiempo largo de preparación, abstinencia, ayuno, oración, de discernimiento, de crisis y tentación, es decir un tiempo de oportunidad y peligro. Es precisamente eso lo que viene a significar que también la comunidad de los apóstoles vivió un tiempo de tentación y discernimiento antes de comenzar este tiempo nuevo de la misión.
9. Pentecostés
En el siguiente versículo, v. 4, Jesús les ordena esperar a que sean bautizados en el Espíritu Santo, es decir el día de Pentecostés.
El Bautismo en el Espíritu Santo esta al principio de la misión de los apóstoles, así como el bautismo de Jesús en el Jordán esta al comienzo del ministerio de Jesús. Ya Juan el Bautista anuncio este bautismo en el Espíritu Santo, que seria obra del mismo Jesús (Lc 3, 16). Pentecostés es el Bautismo en el Espíritu Santo, realizado por Jesús resucitado y exaltado, este bautismo es la inauguración del tiempo de misión de la Iglesia.
El Espíritu Santo es el que constituye realmente el movimiento iniciado por Jesús.
Sobre Pentecostés hay al parecer dos relatos uno en los versículos 1-4 muy primitivo y tradicional y otro más evolucionado y elaborado en los vv. 12-12.
El primero tiene un carácter carismático y apocalíptico: hay viento impetuoso; los presentes hablan en lenguas, lo que los haría parecer a los demás como borrachos.
El segundo relato es profético y misionero: no se trata esta vez solo de hablar en lenguas, sino de un don profético: los presentes hablan en idiomas que cada uno puede comprender según su lengua de origen, este si es un verdadero milagro: Dios que envía a sus hijos a anunciarles también les da dones para poder transmitir la Buena Nueva en cualquier parte del mundo en que se encuentren.
El milagro no esta solo en hablar y atraer a todos con aquel gran espectáculo, sino que reside mas en escuchar es decir, Dios nos habla en un lenguaje comprensible, en una lenguas que nosotros podemos entender. El milagro en Pentecostés que cada uno escucha el evangelio en su lengua nativa. Podría inferirse de esto que el evangelio debe llegar a cada pueblo según su idioma y aun mas a cada pueblo según su cultura. Por eso consideramos a Pentecostés como la fiesta cristiana de la inculturación del Evangelio. El proyecto de Dios recuperado en Pentecostés es una Humanidad plurilingüe y multicultural.
El don del Espíritu Santo se da a esta comunidad. Otro elemento que es muy llamativo es que cuando el Espíritu Santo irrumpe en la casa donde esta reunida la comunidad lo hace con cierta violencia. La “violencia” se hace necesaria porque el Espíritu Santo que transforma a la comunidad, los reorienta, les da nuevos caminos de vida, caminos que no siempre son fáciles de llevar.
Otro elemento relevante es la diversidad de la comunidad reunida. Lucas utiliza ese recurso para mostrar que la Iglesia de Dios tarde o temprano llegaría a todos los pueblos y culturas del mundo.
CONCLUSION
El Gran Movimiento de la Iglesia Católica esta origina en la “mente” de Dios, desde el primer día de la Creación y quizás mucho antes este ha sido su proyecto salvifico: la constitución de una Iglesia en la que todos los hombres y mujeres le puedan conocer cara a cara como realmente es él.
El destino y el futuro del hombre desde que nace es descubrir a un Dios latente en todo el mundo que cada día grita más fuerte en su corazón y lucha por ser descubierto.
No podría yo decir si la iglesia nace desde el mismo momento en que tres o mas personas reconocen a Dios y se disponen a rendirle culto y a conocerle mas; o si nace en el momento en que todos los fieles de la Iglesia se dan cuenta del Proyecto en que están involucrados y que sin querer habían estado ignorando. O si efectivamente la Iglesia Cuerpo Místico de Cristo nace del costado abierto del Crucificado; lo que sí es una realidad es que la Iglesia Esposa Predilecta de Dios, nacida del pensamiento del Padre, existe en el mundo para ayudar a los hombres y mujeres a encontrarse con el Dios de la historia que se ha revelado al enviarnos a su Único Hijo, para que todo el que crea en el tenga vida, y vida en plenitud.
Bibliografía
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2. Estrada Díaz, Juan A., Diez Palabras Clave Sobre Iglesia, Editorial Verbo Divino, Navarra, España, 2003.
3. Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, Imprenta Criterio, San Salvador, El Salvador, 2007.
4. Richard, Pablo, El movimiento de Jesús antes de la Iglesia, primera Edición, Colección Lectura Popular de la Biblia, San José, Costa Rica, 1998.
5. La Biblia de Nuestro Pueblo, Editorial Clarentina, XII Edición, Macau, China.
6. Pelayo y Gross, Ramón, Iglesia, Pequeño Larousse Ilustrado, Ediciones Larousse, México, 1985.